feb 092016
 

“El reconocimiento de ayer de los errores cometidos en Grecia por el Fondo Monetario Internacional (FMI) supuso toda una sorpresa, aunque esconde otra verdad: la Unión Europea ha cometido errores más grandes. Simon Johnson, ex economista jefe de la institución, asegura hoy en una columna en Bloomberg que los líderes políticos ven aterrados el estado del sistema financiero europeo. Habrá más rescates de banca: los contribuyentes y los clientes pondrán más dinero.

El FMI habló claro: Grecia había pedido ayuda al FMI más tarde de lo que debía y necesitando más recursos de los que se le podían dar, principalmente por la oposición de sus socios del euro, que además se negaban a reestructurar la deuda helena, un gran hándicap para encontrar una solución.

La UE y Mario Draghi, presidente del BCE, no niegan errores, pero aseguran que se está en camino de corregirlos. El problema, según Johnson, es que el personal del FMI comprende completamente (aunque no puede decirlo abiertamente) que la mayor y más importante debilidad de la Eurozona que amenaza no solo a Grecia sino a toda la periferia es el estado del sistema financiero europeo.

Los bancos europeos están severamente faltos de capital, lo que significa que funcionan con muy poco colchón y financian sus balances fundamentalmente con deuda. Por todo ello, tienen muy poco capacidad de absorber pérdidas, por lo que tienen mucho potencial para desatar una ola de insolvencia en todo el sistema financiero, tanto europeo como mundial.

Terror a que haya problemas en la banca

Por ello, los líderes europeos viven aterrorizados ante la posibilidad de encontrarse con su propio momento Lehman, cuando una caída moderada del valor de la deuda destara un pánico generalizado y otro colapso en la economía real.

Precisamente por ello, cuando se propuso una reestructuración de la deuda griega incluyendo quitas, la élite financiera europea se opuso, siendo Alemania y Francia los más preocupados por las consecuencias de un default griego.

El ex economista jefe pone de ejemplo al alemán Deutsche Bank y a los franceses BNP y Credit Agricole, que han gestionado muy mal sus riesgos, tanto ellos como sus reguladores nacionales. Deutsche Bank, en concreto, es “el peor” y habitualmente se le denomina como un gran hedge fund, y no precisamente como un cumplido. Alemania esconde los escándalos de Deutsche Bank por puro interés económico.

El origen del problema de “este monstruo bancario europeo”, según Johnson, es la “locura” que supone pensar que banqueros y políticos pueden determinar conjuntamente los riesgos de los activos. “¿Qué tiene ahora en el contexto europeo un riesgo bajo o cero?”, se pregunta. La deuda soberana, a pesar de lo que pasó en Grecia, y aquellos que prestaron al gobierno griego, es decir, los supuestos poderosos bancos de los grandes países de la Eurozona.

Francia y Alemania son culpables

“¿Y por qué se calla el FMI sobre esta vulnerabilidad?”, añade antes de criticar la sobrerrepresentación europea en este organismo, lo que es un gran fallo para el funcionamiento de la institución. Y es que los grandes países europeos no son los deudores, pero son los que crean los problemas al negar la vulnerabilidad de su sistema financiero.

El ex economista jefe del FMI asegura que la institución no lo hizo mal del todo, ya que los mayores problemas vinieron de la actitud de los grandes países de la Eurozona.

“Los gobiernos francés y alemán son los que deben asumir la responsabilidad por la severidad de la depresión en Grecia y por el excesivo grado de dureza impuesto a la gente vulnerable en la periferia. Hay mucha retórica sobre la solidaridad, pero la realidad es que se ha permitido que la estrategia insensata sobre la banca ha guiado las decisiones políticas macro”, concluye.

Por ello, a menos que el FMI sea capaz de enfrentarse a los europeos directa y públicamente, podemos esperar que haya más desastres al estilo griego.”

Fuente: ElEconomista – “Europa vive aterrorizada ante su propio Lehman”