feb 212016
 

 

55e96a05c46188ed048b45c3“En relación con el debate que sobre la inmigración está surgiendo en Europa resultan de gran interés las conclusiones del informe “Aprovechar los beneficios de la migración en una Europa que envejece”.

La inmigración es, y seguirá siendo, una realidad en Europa. Una realidad que, de hecho, incide cada vez más en la población del Continente. Según los estudios (Lanzieri, 2011), la proporción de nacidos en el extranjero (incluidos los inmigrantes intracomunitarios) sobre el total de población pasará del 10.4 % (2011) al 17.9 % (2031). Diez países tendrán porcentajes superiores al 20%. Entre ellos España que, con un aumento de casi 13 puntos será, tras Luxemburgo, Chipre e Irlanda, la gran economía donde el incremento será más acusado.

En relación con ello se sitúa la necesidad de una reforma en profundidad de la regulación de la inmigración humanitaria o de refugiados. Para Rinne y Zimmerman ésta debería incluir:
La revisión de la dicotomía entre criterios de entrada económicos y humanitarios ya que ambos están cada más interrelacionados.
Una mayor capacidad de la Comisión para coordinar las políticas a nivel europeo.
La aceptación de que los solicitantes de asilo acabarán formando parte del mercado laboral europeo.

Cabe esperar que en el futuro Europa se vuelva cada vez más diversa en términos de procedencia étnica. Los estudios ponen de manifiesto tanto ventajas (aumento de la creatividad, de la innovación) como inconvenientes (necesidad de mayor coordinación , diferencias lingüísticas, desconfianza entre los distintos grupos) derivados de esta situación. ”

Fuente: debate21
Fuente foto: actualidad

feb 142016
 

Eurogrupo

En este artículo en El Mundo se destaca la preocupación de la Comisión Europea y el Eurogrupo por los resultados presentados por el Presidente del Gobierno Español, Mariano Rajoy, que sitúan el déficit público del 2015 en 4,5% del PIB, tres décimas por encima de lo pactado con Bruselas.

Todo esto se da en un momento en el cual el Eurogrupo tiene a países como Grecia, Portugal, Italia y Austria buscando mayor flexibilidad y margen en sus déficits por distintas razones, lo que lleva a la Comisión ha exigir el cumplimiento de lo pactado para evitar un efecto dominó entre sus miembros intentando eliminar el pensamiento paternalista de que la Comisión los salvará siempre que no lleguen a los objetivos propuestos.

De igual forma al enviar estos mensajes de “mano firme” se busca reflejar una imagen de mayor confianza en los mercados internacionales a la vez que se fuerce a los países miembros a implementar políticas económicas que mitiguen los efectos de la alta volatilidad de los mercados y  la incertidumbre asociada a ellos.

Para el 2016 el déficit de España debería situarse en 2,8% del PIB según lo acordado con la Comisión. Llegar a ese nivel de déficit implicaría tomar medidas restrictivas que afectarían directamente a un país que se encuentra, tal cual lo menciona el artículo, en un “momento de emergencia social” con una economía frágil.

El choque de intereses expuesto en este artículo (por un lado los intereses de la Comisión Europea y por el otro los interés de España) son el claro ejemplo de la complicada situación en la que se encuentra la Eurozona en momentos de crisis donde cada país busca velar por los mejores intereses de sus ciudadanos a través de políticas económicas ajustadas a sus situaciones particulares a la vez que tienen el compromiso de actuar bajo las reglas establecidas por la Unión Europea.

Fuente: Elmundo.es – Bruselas reclama a Rajoy “mano firme” ante el déficit público

ene 282016
 

La deuda pública de España sigue creciendo y parece que de forma imparable. Después del fuerte reajuste de los últimos años, ha seguido creciendo, poniendo en duda si serán necesarios más recortes o si es que el Estado de Bienestar es inviable. La siguiente noticia aporta elementos a este tema, siguiendo la fuente original podéis encontrar más información.

deuda-publica

La deuda pública española alcanzó el 99,8% del PIB a cierre de noviembre de 2015: es decir, nuestras Administraciones Públicas adeudan 1,067 billones de euros o, lo que es lo mismo, una media de 58.600 euros por familia.

Una terrorífica cifra que, desde que arrancara la crisis, no ha hecho más que multiplicarse: en concreto, ha aumentado en 700.000 millones de euros en apenas ocho años.Se trata de un ritmo de endeudamiento vertiginoso -unos 38.500 euros adicionales por familia- que, en contra del muy extendido mito, no está relacionado con el rescate a la banca -que ha costado unos 51.000 millones de euros, esto es, 2.800 euros por familia- sino con los enormes déficits públicos que se han ido acumulando desde 2008.

Es decir, la deuda pública se debe simple y llanamente a que el gobierno central, los gobiernos autonómicos y, en menor medida, los gobiernos municipales han gastado durante ocho años mucho más de lo que han ingresado.Va siendo hora de que les reconozcamos este logro a nuestras familias y a nuestras empresas y de que, a partir de ahora, se lo pongamos mucho más fácil: es decir, va siendo hora de que el Estado recorte enérgicamente su gasto público y liberalice la economía…No en vano, durante la burbuja inmobiliaria todas las administraciones consolidaron unos niveles de gasto desproporcionados que iban a volverse infinanciables en circunstancias más normales: de ahí que cuando bajó la marea y llegaron las vacas flacas -esto es, cuando desapareció la recaudación extraordinaria del pelotazo ladrillístico- emergiera un agujero presupuestario estructural que nos engulló y que, en gran medida, sigue engulléndonos. Y todo ello a pesar de las sangrantes subidas impositivas que hemos experimentado desde 2011: según los propios cálculos del gobierno del Partido Popular, cada familia española paga por año 2.000 euros más en impuestos hoy que en 2011. Es decir, los gobiernos del PSOE y del PP no sólo han colocado una losa de deuda pública sobre el sector privado, sino que lo han sableado inclementemente a impuestos.La nula austeridad pública contrasta con el muy notable ejercicio de verdadera austeridad que ha venido practicando el sector privado desde 2010. Esta misma semana, el servicio de estudios de La Caixa, Caixabank Research, aseguraba que el saneamiento financiero de las familias y empresas españolas estaba muy cercano a concluir: a la postre, las familias han recortado su endeudamiento en 170.000 millones de euros desde 2008 y las empresas no financieras (es decir, no se incluye a los bancos) lo han hecho en 320.000 millones. De esta manera, y siempre según el análisis de esta entidad financiera, las compañías españolas ya mostrarían unos niveles sostenibles de deuda similares a los de otros países europeos, mientras que las familias podrían completar su ímproba labor de desendeudamiento a lo largo de los próximos dos ejercicios.

Origen: España: austeridad privada, megaendeudamiento público | AméricaEconomía – El sitio de los negocios globales de América Latina