Manuel Moreno

mar 012016
 

Arabia Saudí, el país con las segundas mayores reservas de crudo del planeta y la principal potencia militar de Oriente Medio no es un estado, es una empresa inestable, “tan corrupta que se asemeja a una organización criminal”. Esta es la arriesgada tesis defendida por dos expertos estadounidenses en política militar, que advierten al ejército de EEUU de que debe prepararse ante la posibilidad de que el país se desintegre de forma fulgurante.

En un artículo publicado en el sitio especializado Defense One, Sarah Chayes y Alex de Waal afirman que la familia real que dirige el país como un feudo medieval (y que de hecho le da nombre) se está quedando sin fondos a toda velocidad por culpa de la crisis del petróleo -menos ingresos- y de la escalada militar en Yemen y Siria -más gastos-.

Chayes, que entre otros sitios ha trabajado como asesora del comité de jefes de estado mayor del ejército de EEUU en Afganistán, y De Waal (experto por su parte en Sudán y el Cuerno de África), sostienen que la política de Washington basada en confiar en el poder absoluto de los Saud ya ha caducado.

“Arabia Saudí ni siquiera es un Estado. Hay dos formas de describir el país: como una empresa política con un modelo de negocio inteligente pero insostenible, o tan corrupta que parece una organización criminal integrada vertical y horizontalmente”, afirman.

“En cualquiera de los casos, no puede perdurar, así que ya va siendo hora de que las autoridades de EEUU comiencen a prepararse para el colapso de Arabia Saudí”, añaden.

En el primero de los escenarios que proponen, el rey de Arabia Saudí es el consejero delegado de una empresa que convierte el crudo en rentas, con las que se compran lealtades (mediante jugosas concesiones a los más cercanos a la familia real, y transferencias y servicios sociales para el resto de los comunes). Eso, por lo que respecta a la zanahoria. El palo es un aparato de seguridad interior equipado sin mirar gastos con equipamiento procedente de EEUU.

Como una mafia

En este mercado político de voluntades característico de cualquier monarquía feudal, el precio de la adhesión depende de la oferta y la demanda. La primera viene determinada por los ingresos del crudo (desplomado), y la segunda por la fortaleza o debilidad que los notables del reino perciban en el monarca (si la vida a pie de calle se hace más dura, la agitación política aumentará). “Si el índice de precios de la lealtad sigue subiendo, la monarquía podría enfrentarse a la insolvencia política”, explican.

En la segunda perspectiva, la élite Saudí se parece a una organización criminal, una especie de cleptocracia en la que los recursos que deberían ser públicos (el mineral líquido) se los apropia una élite que no deja de enviar capitales al extranjero (ya sea mediante inversiones o simplemente con el despilfarro en productos de lujo).

Pero en Arabia Saudí también hay súbditos, y muchos de ellos quieren ser ciudadanos. Una revuelta popular en el país podría ser tan impensable como lo fue en otros momentos en Nigeria, Ucrania o Malasia. De momento sólo la minoría chií se ha atrevido a levantar la voz, pero es poco probable que la mayoría Suní -cada vez más expuesta a la experiencia política y económica en Occidente, donde muchos de sus jóvenes estudian- se conforme para siempre con las dádivas de mandatarios ancianos.

Hasta hoy, la solución era “exportar” (desterrar) a los disidentes más radicales (que lo eran, precisamente, en lo religioso), como hizo con Bin Laden. Pero comienza a pasar factura en el interior, ya que esos disidentes siguen criticando sin problemas la corrupción y la alianza con EEUU. Añádase a eso la presencia creciente de extranjeros en régimen de esclavitud, y el cóctel del riesgo social estará servido.

La tesis de ambos autores es que, ocurra lo que ocurra primero -revuelta nobiliaria o revuelta popular- al rey Salman le será cada vez más complicado mantener el control del reino. Por ello vislumbran tres posibilidades más inmediatas. Las dos ya citadas (que se lance a contener una guerra entre facciones de la familia Saud, o a reprimir el alzamiento popular- y una tercera que podría o no ser consecuencia de las anteriores: guerra total en el exterior.

El caso es que cualquiera de las posibilidades es mala para la seguridad de Estados Unidos. Por eso los dos autores urgen a que el Pentágono se plantee cuanto antes alternativas a su histórica alianza con el reino feudal.

 

Fuente: ElEconomista – EEUU debería prepararse para el colapso inmediato de Arabia Saudí

feb 102016
 

La incertidumbre con la que hemos comenzado 2016, con sospechosos habituales como China o el petróleo generando importantes vaivenes en los mercados, ha servido de excusa para pinchar la burbuja tecnológica a este lado del Atlántico. Un hecho del que ya se ha venido hablando desde hace tiempo pero del que ya se pueden encontrar señales evidentes.

El más contundente de ellos está en el desplome que sufre el Nasdaq Compuesto, que desde el pasado mes de julio se ha derrumbado un 18% y es el indicador bursátil que acelera la posibilidad de un mercado bajista.

No es para menos. Incluso las vacas sagradas de la tecnología han dado más de un susto durante las últimas semanas. Entre ellas destaca Apple, que no sólo proyecta una caída en sus ventas en el trimestre en curso sino que en lo que llevamos de año ha perdido un 10% de su valor y borrado más de 60.000 millones de dólares en capitalización bursátil.

Alphabet, que tras presentar unos resultados trimestrales convincentes y arrebatar a la de Cupertino el título de compañía más valiosa del mundo, acumula pérdidas del 8,5%. Facebook, la red social de Mark Zuckerberg, cuyas cifras trimestrales también superaban expectativas, se dejan, de momento, un 3,5% desde el arranque de 2016.

Masacre en la segunda oleada

Sin embargo, la verdadera masacre llega de mano de las compañías fruto de la segunda oleada de Internet, la web 2.0, donde salvo contadas excepciones como la de Facebook, las pérdidas son evidentes. Twitter sigue sin encontrar un rumbo claro y se deja en 2016 un 36%. Desde su salida a bolsa, sus inversores han visto como se ha esfumado un 64,5% del valor de sus títulos.

Otro caso sangrante es el de LinkedIn, la red social para profesionales, que se ha dejado desde el 4 de enero un 52% de su valor. En este caso, sin embargo, sus acciones acumulan subidas del 15,9% desde su estreno en el parqué a finales de mayo de 2011.

Desde JP Morgan, el analista estrella del sector tecnológico Marko Kolanovic estimaba en un informe distribuido entre sus clientes que la burbuja tecnológica acumulada durante los últimos años ha terminado por estallar. “Mientras muchas de estas compañías podrán dar lugar a avances tecnológicos importantes, existen señales de exceso y destrucción de capital para sus accionistas en el futuro”, explica.

En este sentido, el experto considera que muchas compañías tecnológicas, especialmente las mejor posicionadas como Apple, Alphabet o Amazon, “pueden poner sus esperanzas en proyectos extravagantes tales como coches, naves espaciales o aviones no tripulados pero estos proyectos son síntomas del exceso acumulado”.

¿Se repite el 2000?

Con estas declaraciones, Kolanovic hace hincapié en las conocidas bajo el acrónimo de F.A.N.G (Facebook, Amazon, Netflix y Google), que se convirtieron en las niñas bonitas del mercado a lo largo del año pasado pero cuya euforia ha emulado comportamientos de la burbuja de las puntocom del 2000.

De hecho el analista de JP Morgan cuestiona la prudencia de muchos inversores a largo plazo, especialmente los jubilados estadounidenses, que han apostado por estos valores, cuyos tres principales componentes duplican el valor de todos los valores que componen el US S&P small-cap universe (compuesto por 600 compañías).

“Este tipo de inversiones son cuestionables dado el riesgo que implican”, aclara. Estadísticamente, durante un largo periodo de tiempo, las compañías pequeñas suelen aventajar la rentabilidad de las compañías de gran capitalización en un 75% de las ocasiones.

Mala pinta para las más jóvenes

Sobre otros valores más jóvenes y peor posicionados como Twitter o LinkedIn, Kolanovic recuerda que “las preferencias de los usuarios de redes sociales cambian drásticamente”. Un hecho importante a tener en cuenta y que JP Morgan ejemplifica con nombres como Friendster o Myspace. “El corto ciclo de vida de estas compañías está asociado a unas barreras de entrada mucho más bajas y cambios frecuentes que están ligados a las modas de las generaciones más jóvenes”, explica el analista del banco estadounidense.

Al respecto añade que los modelos de valoración de estas compañías no suelen tener en cuenta la corta vida de su ciclo de negocio. “Seguimos viajando en aviones diseñados hace 40 años pero los usuarios de las redes sociales son mucho más impulsivos y las tendencias han cambiado radicalmente en la última década”, incide en su informe. “Los aviones, por ejemplo, no pueden construirse en la habitación de una residencia universitaria y no pasan de moda como lo hacen las aplicaciones”, sentencia.

A la espera de lo que pueda suceder en los próximos meses, es cierto que los valores tecnológicos han borrado desde que comenzase el año más de medio billón de dólares en capitalización bursátil y el Nasdaq Compuesto se postula como el primer indicador bursátil en EEUU que podría acabar borrando un 20% de su rentabilidad desde sus máximos, un hecho que oficializaría su tendencia bajista.

Fuente: ElEconomista – “Masacre en Silicon Valley”

feb 092016
 

“El reconocimiento de ayer de los errores cometidos en Grecia por el Fondo Monetario Internacional (FMI) supuso toda una sorpresa, aunque esconde otra verdad: la Unión Europea ha cometido errores más grandes. Simon Johnson, ex economista jefe de la institución, asegura hoy en una columna en Bloomberg que los líderes políticos ven aterrados el estado del sistema financiero europeo. Habrá más rescates de banca: los contribuyentes y los clientes pondrán más dinero.

El FMI habló claro: Grecia había pedido ayuda al FMI más tarde de lo que debía y necesitando más recursos de los que se le podían dar, principalmente por la oposición de sus socios del euro, que además se negaban a reestructurar la deuda helena, un gran hándicap para encontrar una solución.

La UE y Mario Draghi, presidente del BCE, no niegan errores, pero aseguran que se está en camino de corregirlos. El problema, según Johnson, es que el personal del FMI comprende completamente (aunque no puede decirlo abiertamente) que la mayor y más importante debilidad de la Eurozona que amenaza no solo a Grecia sino a toda la periferia es el estado del sistema financiero europeo.

Los bancos europeos están severamente faltos de capital, lo que significa que funcionan con muy poco colchón y financian sus balances fundamentalmente con deuda. Por todo ello, tienen muy poco capacidad de absorber pérdidas, por lo que tienen mucho potencial para desatar una ola de insolvencia en todo el sistema financiero, tanto europeo como mundial.

Terror a que haya problemas en la banca

Por ello, los líderes europeos viven aterrorizados ante la posibilidad de encontrarse con su propio momento Lehman, cuando una caída moderada del valor de la deuda destara un pánico generalizado y otro colapso en la economía real.

Precisamente por ello, cuando se propuso una reestructuración de la deuda griega incluyendo quitas, la élite financiera europea se opuso, siendo Alemania y Francia los más preocupados por las consecuencias de un default griego.

El ex economista jefe pone de ejemplo al alemán Deutsche Bank y a los franceses BNP y Credit Agricole, que han gestionado muy mal sus riesgos, tanto ellos como sus reguladores nacionales. Deutsche Bank, en concreto, es “el peor” y habitualmente se le denomina como un gran hedge fund, y no precisamente como un cumplido. Alemania esconde los escándalos de Deutsche Bank por puro interés económico.

El origen del problema de “este monstruo bancario europeo”, según Johnson, es la “locura” que supone pensar que banqueros y políticos pueden determinar conjuntamente los riesgos de los activos. “¿Qué tiene ahora en el contexto europeo un riesgo bajo o cero?”, se pregunta. La deuda soberana, a pesar de lo que pasó en Grecia, y aquellos que prestaron al gobierno griego, es decir, los supuestos poderosos bancos de los grandes países de la Eurozona.

Francia y Alemania son culpables

“¿Y por qué se calla el FMI sobre esta vulnerabilidad?”, añade antes de criticar la sobrerrepresentación europea en este organismo, lo que es un gran fallo para el funcionamiento de la institución. Y es que los grandes países europeos no son los deudores, pero son los que crean los problemas al negar la vulnerabilidad de su sistema financiero.

El ex economista jefe del FMI asegura que la institución no lo hizo mal del todo, ya que los mayores problemas vinieron de la actitud de los grandes países de la Eurozona.

“Los gobiernos francés y alemán son los que deben asumir la responsabilidad por la severidad de la depresión en Grecia y por el excesivo grado de dureza impuesto a la gente vulnerable en la periferia. Hay mucha retórica sobre la solidaridad, pero la realidad es que se ha permitido que la estrategia insensata sobre la banca ha guiado las decisiones políticas macro”, concluye.

Por ello, a menos que el FMI sea capaz de enfrentarse a los europeos directa y públicamente, podemos esperar que haya más desastres al estilo griego.”

Fuente: ElEconomista – “Europa vive aterrorizada ante su propio Lehman”

feb 052016
 

¿Miedo ante una nueva crisis ecónomica derivada, una vez más, de los mercados financieros?

Media 2016

<<Una de las primeras voces autorizadas que se refirió públicamente a La que no debe ser nombrada es el multimillonario inversor George Soros, que en los primeros días de enero aseguró: “Cuando miro a los mercados financieros veo que hay un serio desafío que me recuerda a la crisis que tuvimos en 2008“. Y el último, ayer mismo, fue el presidente de BBVA, Francisco González, quien la rechazó pero sí reconoció que el momento “es delicado“. Por el camino, los mercados bursátiles también la han contemplado y cotizado, como bien demuestran las caídas del 12% que acumulan tanto el Ibex como el Dax alemán en el presente y todavía corto 2016, o el 18% que se despeña la Bolsa de Italia.”>>

(…)

<<“El desencadenante de la crisis hay que buscarlo en verano, cuando la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos amenazó con subir los tipos. Eso elevó la volatilidad e hizo que muchas gestoras salieran de Bolsa, gestoras que todavía no han vuelto. El resultado es que hay poco volumen de negociación y los movimientos son más bruscos”. Así explica Diego Jiménez-Albarracín, responsable de renta variable de Deutsche Bank, el origen de esta compleja situación, y añade: “Se ha sobredimensionado el miedo a China y con el desplome del crudo hay temor a un default de petroleras y estados dependientes del petróleo”.>>

Y no es de extrañar, ya que todos los días podemos observar noticias al respecto y no precisamente de mejoría, aunque hay analistas que predicen que los precios del petróleo aumentarán debido al aumento de la demanda entre otras variables.

Esperemos para ver qué pasará.

Fuente: El mundo – ¿Estamos en el umbral de una nueva crisis económica mundial?

 

 

ene 252016
 

Después de la clase de hoy y del vídeo puesto en clase, abro las noticias y me encuentro esta noticia:

<<Bruselas alerta de la “vulnerabilidad” de la economía española debido a la excesiva deuda pública

Recordando que el déficit o superávit es un indicador más en el que tanto su crecimiento como la “excesiva deuda pública” española se mide en cuestión de:
Déficit= Défitit o superávit de ese año/PIB de ese año
Peso de la deuda pública= Deuda pública total de ese año/PIB de ese año
Me propongo a observar si el aumento del déficit es debido al aumento en mayor medida al déficit en valores absolutos o si es debido a la disminución del PIB del año en cuestión (ya que es una simple división y el resultado depende de las dos variables).
Adjunto gráficos de crecimiento interanual por separado del PIB y de su necesidad o capacidad de financiación estatales:
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Captura de pantalla 2016-01-25 18.46.41
En ambos gráficos he incluido a: UE-27 (o 28), Euro area (17 ó 12), Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido como países o áreas de referencia junto con España.
Podemos observar a simple vista que España aumentó su deuda vertiginosamente con el comienzo de la crisis, así como el resto de países en menor medida, excepto el Reino Unido que él juega con otras reglas, no firmó el PEC ya que no tiene el euro como moneda y por ello no tiene que cumplir la regla de oro del déficit menor que 3% y no superar el 60% de deuda pública al contrario que los otros.
También podemos observar en cuanto a crecimiento de PIB a precios constantes (PIB deflactado) que España sufrió la crisis y por ello disminuyó su PIB, además es de los que más han sufrido la crisis en comparación con los demás países propuestos a análisis (exceptuando Italia).
En un gráfico podemos obervar la situación española en relación al creciento o decrecimiento de su PIB relacionado con el crecimiento de la deuda en números absolutos, y el déficit (Incremento de deuda/PIB):
Captura de pantalla 2016-01-25 22.08.07
Se puede observar en ese gráfico que en mayor medida el déficit  y el aumento del peso de la deuda pública española se debe en mayor medida al decrecimiento del PIB (cuanto mayor es la brecha entre la línea azul y la línea naranja, más baja estará la línea gris) que al incremento de la deuda en valores absolutos. Como se puede observar en el gráfico, la línea gris sigue más la tendencia del PIB que la de la deuda, aunque esta también afecte al cálculo del déficit pero de menos importancia comparativamente.
Nos proponemos analizar los Presupuestos del Estado, sus partidas de gasto:
Captura de pantalla 2016-01-25 18.52.29
Este cuadro ilustra las cuentas del Estado español resumido. En él se puede observar que el déficit es debido al aumento de los gastos y la reducción de ingresos, en ambos con drásticos cambios. En amarillo para el período 2007-09 se puede observar que los ingresos disminuyeron en un 15% y los gastos aumentaron un 17%, ¿a qué es debido esto?
A los estabilizadores automáticos del país. Estos se encargan de, sin ninguna medida discrecional del Gobierno, estabilizar la economía (medida discrecional es una medida en la cual un gobierno decide para mejorar la macroeconomía del país o mejorar sus cuentas, entre otros, como por ejemplo, aumentar la edad de jubilación o subir el IVA). Según planteamientos keynesianos estos estabilizadores se encargarían de hacer ahorrar al Estado en épocas de ciclo expansivo, y de gastar en épocas de recesión económica como esta. Hay tres: uno de tipo impositivo, otro de ingresos y por último de gastos.
Por el lado de gastos como se puede observar aumentaron las ayudas sociales (paro) y sanidad, educación, además de otros gastos corrientes. De por sí a este aumento si de por sí no es poco, se suman los intereses de la deuda contraída en posteriores años.
Por el lado de los ingresos disminuyó debido a la menor actividad económica y se debe a la disminución del IRPF, impuesto de sociedades, cuotas de autónomo, entre otros.
Entonces, ¿la solución al desajuste fiscal cuál es?
Sin duda continuar con la senda del crecimiento ya que esto implicaría:
1º La disminución del peso relativo tanto de la deuda pública como del déficit en caso de que haya.
2º El aumento de los ingresos dada que habría más contrataciones y más beneficio de empresas, además del aumento de cuota de autónomos, etc…
3º La disminución de gastos ya que el Estado no se tendría que gastar tanto en cuestión de paro, entre otro tipo de ayudas.
Como hemos visto en clase hoy, es una crisis de tipo keynesiana, de falta de demanda agregada, pero debido al PEC y presiones exteriores como la que he ilustrado hoy aquí con esta noticia, no se solucionará tajantemente ya que lo siguiente será que se pidan y se pacten más recortes, o aumentos impositivos.
Es cierto que España padece de déficit estructural, déficit que persiste aún cuando hay crecimiento económico exceptuando en los años en los que estuvo Zapatero al Gobierno y debido al crecimiento del PIB, que se tiene que solucionar, pero la cuestión es dónde se encuentra ese déficit estructural, dónde se gasta demás y dónde se ingresa de menos.
Finalmente, a mí parecer, el verdadero problema español es sobre todo debido al débil modelo productivo que posee, espero y deseo que poco a poco esto cambie.
Fuentes:
Gráficos: elaboración propia a través de datos de Eurostat