mar 012016
 

Esta noticia trata sobre la evolución que ha sufrido el contexto energético y político en los últimos años y que nos ha llevado hasta donde estamos ahora, una situación en que los Emiratos Árabes han decidido inundar el mercado con una oferta excesiva de petróleo con la intención de no perder la cuota de mercado que estaba perdiendo ante los EE.UU; ese “error” ya lo cometió anteriormente, cuando en los años ochenta cerró el grifo del “oro negro” y le costó que los países occidentales tendieran a buscar otras vías de consumo energético.

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Realmente los Emiratos Árabes están llevando al más puro extremo la máxima presión que pueden realizar sobre el mercado, con la intención de seguir teniendo el poder sobre el consumo del crudo y por tanto seguir con su enriquecimiento económico. El problema es que el petróleo es un bien escaso, y ésta presión no la podrán ejercer eternamente. Además, es un hecho que las tendencias globales derivan hacia una reformulación de los hábitos de consumo de los países, y más en concreto de las personas, hacia costumbres más respetuosas con el medio ambiente. Así pues lo demuestra la Cumbre realizada en París el pasado 2015 en que por primera vez representantes de más de 195 países de todo el mundo se reunieron para llegar a un acuerdo debido a los increíbles efectos nocivos que estaba teniendo la mano del hombre el nuestro planeta.

De este modo, la reflexión que quiero hacer es la siguiente: ¿Hasta cuándo puede durar esto? Estamos entrando en una burbuja en la que los grandes magnates árabes están haciendo todo lo posible para que el petróleo siga siendo el combustible más consumido, bajando su precio hasta límites históricos para no perder market share y para que a las empresas y a los gobiernos les sea más rentable seguir usando el crudo en lugar de invertir en nuevas energías renovables. El futuro no está ahí. El futuro avanza hacia combustibles energéticos naturales y sostenibles, y este es un escenario que no gusta al mundo árabe y en el que es realmente difícil imaginarse hoy en día.

Fuente: La Vanguardia: “El nuevo orden mundial del petróleo barato”