feb 212016
 

La inestabilidad política y la falta de de medidas tomadas en la anterior legislatura alejan a España de la subida de su calificación de solvencia, pese a ser uno de los países occidentales de más alto crecimiento.

Moody’s ha mantenido en aprobado medio (Baa2) la nota de la deuda soberana española, pero ha rebajado su perspectiva de positiva a estable, dado que “sea cual sea la composición” del próximo gobierno ven improbable que se adopten nuevas reformas estructurales en los próximos tres o cuatro años.

Además hacen hincapié en que las mejoras legislativas de los últimos años han tenido un impacto menor de lo que anticipó Moody’s cuando decidió poner en perspectiva positiva la nota española en 2014, y es por ello que ahora la rebajan a estable.

Como ejemplo, reprochan que a pesar de que se legisló para que las autoridades del gobierno central tuvieran más fuerza sobre las regionales a la hora de hacer cumplir los objetivos fiscales, “en la práctica generalmente se ha elegido no utilizar” estos mecanismos.

La ley de unidad de mercado ha sido además “extremadamente lenta”, y a pesar de la reforma de las pensiones, la baja inflación ha restado casi todo el impacto a esta medida, con lo que los fondos de la Seguridad Social son una “amenaza” para las finanzas públicas.

Para la agencia, aunque el actual crecimiento español está entre los más potentes de la zona euro (3,2 % en 2015), esto se debe más a una cuestión cíclica que estructural, y su potencial de subida del PIB a medio plazo es de un 2 % dados los niveles de desempleo y la deuda acumulada, entre otros factores.

Para Moody’s, y este es otro de los factores clave de la decisión de hoy, el déficit público español no cumplirá los objetivos ni este año ni los próximos, lo que evitará que se reduzca una deuda pública en el entorno del 100 % del PIB.

Fuente: El MundoLa Vanguardia